martes, 20 de septiembre de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
“Pulp”, la historia de un ‘detective’ con suerte / de Charles Bukowski
domingo, 22 de agosto de 2010
El camino, el amor y un cartero
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No sé ustedes pero el primer sentimiento al que asocio una carta es al de la nostalgia, ese sentimiento que hoy más que nunca parece haberse extraviado en algún rincón de nuestros pétreos corazones acostumbrados a vivir esta modernidad tan falaz y tan nuestra. Quizá fue mi generación una de las últimas en utilizar este medio de comunicación tan nostálgico y que me remite a tantos recuerdos como cuando, por ejemplo, mi madre nos hacía escribir a mi hermana y a mí cartas que terminaban en las manos de algún familiar extraviado en algún rincón del mundo. Épocas que sin duda ya no volverán, tiempos aquellos en donde extrañar a alguien era el único y el más sencillo modo de demostrar que aún estábamos vivitos y coleando.
Esas palabras así escritas tan lindamente líneas arriba son porque Alex Alejandro Vargas acaba de publicar El camino, el amor y un cartero y nos (me) ha hecho recordar por breves instantes de qué color es esa dama llamada nostalgia en medio de una sociedad completamente formada con niños y adolescentes que hoy más que nunca creen que los carteros nunca existieron y que aquella historia es menos verídica que la del mismísimo Papa Noel, aparece este libro y un cartero como personaje principal quien con su morral y sus cartas decide salir de casa para hallarse en la voz de los otros y realiza un viaje extraño que le permite al final entender que en el fondo uno mismo termina siendo todos los demás y que los viajes hacia el exterior terminan siendo los más profundos de todos. Esas búsquedas esenciales del alma, vitales e importantes que sólo la madurez otorga.
Polifónico de principio a fin, El camino, el amor y un cartero termina mostrándonos hasta el momento la búsqueda más profunda de su autor quien años atrás publicase Cuaderno de luciérnagas (Zignos, 2005) y quien pareciera anunciar su segundo libro a través de su primer trabajo, “Seguimos un camino que no conocemos, pero nuestra intuición evita que pisemos vidrios rotos” señala Alex Alejandro en el poema final de su primer libro y aquella intuición que señalase por aquel entonces parece ser la misma intuición con la que está inyectado el cartero quien a través de la palabra evita esos vidrios rotos que podrían ser tomados como las trampas funestas que otorga la vida.
Con la particularidad de los pies de página de cada poema los textos del nuevo poemario de Alex Alejandro Vargas se desprenden de sí e invitan al lector a una relectura y/o indagación. El autor entonces termina siendo un simple nexo, un puente, una vía más para trasladar los sentimientos de quienes depositaron sus esperanzas en las manos de este cartero que tiene vida propia dentro del planteamiento estructural de su poética y que por ende gana verosimilitud de principio a fin. Estas huellas yacen además fortalecidas con las notas que va dejando el yo poético a lo largo de su recorrido mostrándonos una compleja y particular forma de ver el mundo, una fina agudeza que en el fondo es una contemplación profunda que sólo les compete a unos cuántos.
El camino, el amor y un cartero, es un poemario plagado de buena poesía y de imágenes bien elaboradas que nos muestran a un autor que toca temas sencillos mas no por ello menos importantes. Washington Delgado señaló alguna vez que sólo la sencillez de la palabra es la prueba más exacta de la universalidad de un poeta y creo que Alex Alejandro parece haber oído aquello también.
martes, 20 de julio de 2010
Memorias de una dama, de Santiago Roncagliolo
Para ser franco –ahora que todos somos unos canallas hipócritas– leí esté libro con ciertos escrúpulos, pensando, claro, que los escritores que suelen ganar premios literarios –Alfaguara, Planeta, Herralde– por lo general están SOBREVALORADOS. Claro, haciendo memoria, Santiago fue el más joven en ganar el premio Alfaguara con ese TRILLER, que tantos virus de la duda generó, llamado sabiamente ABRIL ROJO.Bueno, al grano, personalmente me gustó mucho, no por una o dos razones, sino por varias. Sobran los motivos. Es un libro RÍO, o sea, fluye y fluye –lo único que cansa son las superficiales historias de la vieja dominicana Minetti–. Pero, primero lo primero. Es la historia de un pata que viaja a España para ser escritor –más trillado no puede ser–. Pasando penurias, conoce a una vieja de la alta sociedad y, para su feliz suerte, es contratado para escribirle las memorias. Lo curioso, lo que engancha de esta historia harto manoseada, es el simple y tajante HUMOR. Roncagliolo, sin duda, sabe dónde meter las agujas, cómo coser las tramas y enganchar con el lector para que éste se cague de risa. Uno termina sin saber qué hacer, angustiado –yo la terminé en el baño, con el ruido de las aguas destilándose y la pena y el dolor–.
Tiene uno de esos finales a lo Truffaut y un gran personaje, que a demás es fumón y juega Play Station, de nombre Javi. Además desfilan personajes conocidos: Vargas Llosa, la C.I.A, Mario Bellatín, la revolución cubana, etc. Aunque no será lectura obligada, vale la pena leerlo. Y que sigan los éxitos, Santiago. A propósito, la novela ya ha sido premiada con la veta exagerada en la República Dominicana donde acontecen los actos y, CHÚPATE ESA MANDARINA, se rajan hasta por los codos de los ricos mafiosos. (Por Julio Barco)
TRIVIA: ESTRUCTURA SIMILAR A LA TIA JULIA Y EL ESCRIBIDOR, pero… a quién carajos le importa.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Literalgia-Edición 02
Literalgia PDF02-02
domingo, 21 de febrero de 2010
El evangelio según Saramago
Texto de RatchusEntre los más sutiles renegones anticapitalistas se encuentra José Saramago, comunista hasta los huesos que Vallejo dejara en París. La obra más idiosincrática de este escritor Portugués es El evangelio según Jesucristo y forma parte de las lecturas obligadas de los excomulgados por voto popular, secreto, universal y el suyo propio.
En El evangelio se relata la forma como Dios mezcló su semen con el de José un día que salió a hacer la pichi al frente de su casa en uno de los árboles que seguramente usara luego para fabricar cruces, pasada la sacudida de rigor y algo embalado terminó crucificando a María, y ahí mismito la embarazó, por la virgencita que sí.
A partir de ahí la trama se torna por demás emocionante, pareciera ser un libro de Dan Brown pero narrado por el mismísimo Jesús, eso pudiera dar fe de que las crucifixiones se repitieron una y otra vez con la buenota de Magdalena.
Los dejo con una frase que siempre recuerdo y tal vez los aliente a darle vuelta al libro en mención, se trata del padre de María Magdalena, el pobre Lázaro que se había muerto de algo que seguramente era común para morirse por esos días, bueno, Jesús se pone frente a su suegro y antes de decir el famoso “Levántate Lázaro” se le acercó su amada meretriz y le dijo algo así como: “No pues, no lo revivas, nadie es tan pecador como para morir dos veces” Amén.
martes, 20 de octubre de 2009
La loca de la casa

Libro de Rosa Montero que une ficción con realidad… y otros apéndices
La loca de la casa, libro de Rosa Montero, un híbrido o monstruo que nació desde la imaginación de esta escritora española que hace amar a la literatura todavía con más ganas que Romeo cuando le dijeron que no podía casarse con Julieta.
Este libro recoge, anécdotas, consejos para escritores, pasajes autobiográficos que marcaron la vida de la escritora y una serie de textos que parecen ciertos y a la vez no. Rosa Montero parte del título que acaso le dio la misma Sor Juana Inés de la Cruz, quien dijo que la loca de la casa era la imaginación.
Este libro recoge además extractos de la vida de ciertos escritores famosos que apasionados por la literatura, incurrieron en comportamientos y costumbres poco conocidas, algunas agradables, otras no tanto y otras plausibles (no por ser agradables).
Rosa Montero se luce con su manejo de la descripción, además juega con el lector a quien le deja un signo de interrogación bien grande sobre la cabeza, ya que salvo la biografía de los personajes literarios es cierta, lo mismo no puede asegurar sobre su vida que en este libro resulta fascinante. Bueno, toda vida es interesante si está bien contada, ¿no?
martes, 6 de octubre de 2009
jueves, 24 de septiembre de 2009
La columna indecente de Bukoski

Escritos de un viejo indecente, libro que recoge los textos de la mítica columna en el diario OPEN CITY, es un referente para todo aquel interesado en la vida y obra del último escritor maldito de Norteamérica.
“El público toma de un escritor, o de un escrito lo que necesita y deja pasar lo demás. Pero normalmente suelen tomar lo que menos necesitan y dejan ir lo que más necesitan”.
Charles Bukowski
Si queremos conocer un poco más al desarrapado, asqueroso, tierno, rudo, crudo, borracho, agrio, ácido, mordaz, sincero, hijoeputa, enfermo, sicópata, racional, irracional Charles Bukowski, este libro es indispensable, no solo porque aquí se hayan diversas anécdotas del último escritor maldito de Norteamérica, sino porque también se hayan relatos únicos, artículos sobre la actualidad de su país, y opiniones de un personaje que se desarraigó de su tiempo para trascender un poquito más allá de la muerte, aunque no fue su intención.
Escritos de un viejo indecente (Notes of A Dirty Old Man), fue una columna que nació en las postrimerías de la década de 1960, en el periódico underground OPEN CITY. El director de este medio le propuso, mientras se rascaba la barba roja, a un Bukowski cada vez más decadente, si quería tener una columna semanal. Éste aceptó con cierta reticencia, luego el nombre de dicha columna se le vino a la mente después de una de las tantas tardes apostando en el hipódromo. Entonces todo era cuestión de redactar. Se sentó frente a la ventana, cogió la maldita máquina de escribir y las palabras empezaron a evaporarse de los dedos (¿o era el humo de los cigarrillos?) para impregnarse en los periódicos que lo soportaron 14 meses. “Libertad absoluta para escribir, lo que te dé la gana”, decía Bukowski respecto a esta nueva tarea, él que vivía como un animal enjaulado dentro de una sociedad con “valores”, neurótica e infestada de prejuicios.
La columna tuvo tanto éxito que levantó de inmediato el tiraje del dicho periódico, pero la publicidad se hacía aún esperar, y aunque había diversión y peligro en esa aventura, “diversión y peligro no ponen margarina en la tostada ni alimentan al gato. Y renuncias a la tostada y acabas comiéndote al gato”. A Bukowski desde entonces le llovieron cartas de todas partes, le escribían locos que querían ayudarle a escribir, una secretaria le mandaba dinero, además muchos admiradores le tocaban la puerta de su casa para embriagarse con él, también se presentó un sicólogo que supuestamente quería ayudarlo, pero Bukowski le cerró la puerta en las narices. Fue una aventura que para ser tan buena duró poco, porque el animal salvaje cambia de ruta, no se domestica, no se acostumbra a los hombres, quiere la llanura, el horizonte, o simplemente correr al bar más cercano para pedir una cerveza y cortejar a una dama o prostituta, así esté con marido al lado o proxeneta.
En este libro, Bukowski narra con pinceladas de ficción los encuentros desagradables que tuvo con escritores contemporáneos a él. Nombres como Jack Kerouac, Tom Wolfe, Eliot y otros que prefiere no nombrar, se cruzan como gatos negros al que no teme, sino prefiere patear o echarles un par de perros para que no jodan tanto. Asimismo, narra las épocas en las que no tenía dinero, cuando paseaba por un país que pese a estar repoblado desde siempre, parecía inhóspito y todavía lúgubre (quizás porque de las 24 horas, prefería las que no tenían al Sol espiándolo).
La actualidad no se salvaba. Criticaba duramente a los medios de comunicación, a los que protestaban y quemaban todo para arreglarlo todo. A los que seguían el hipismo, a los escritores figuretis que desde siempre en el mundo han sido. Respecto a los medios, por ejemplo, le llegó al reverendo nabo que después de la muerte de John F. Kennedy todos se consideren líderes de opinión, hasta los comentaristas deportivos, a quienes consideraba lo peor de lo peor. “Una bala es más poderosa que mil votos”, dijo al respecto y acotó que no quería escribir sobre aquello, pero aquella situación insostenible acabó por obligarlo.
Escritos de un viejo indecente, también contiene textos que, si el lector prefiere, bien pasarían como anécdotas de borracho o magníficos cuentos que traslucen la genialidad de un aburguesado trabajador que prefirió dejar la oficina de correos y dedicarse a la literatura, con el pleno conocimiento de que corría el riesgo de morirse literalmente de hambre. Ángeles que juegan beisbol, sastres que guardan cadáveres en el baño, borrachos que se enfrentan a la mafia, suicidas potenciales, y él mismo matando filipinos con una máquina de escribir o haciéndole el amor a una tabla de planchar, son personajes que convergían en su mente nihilista, convencido de que la vida merecía ser pateada en el trasero a cada segundo y que aquel hombre equilibrado era el que realmente estaba loco. Como decía Leopoldo María Panero al ingresar al manicomio: “Ustedes son los que están adentro”.
lunes, 7 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
Eduardo Reyme - Duerme Tranquila Rebecca
Duerme Tranquil A, Rebecca
sábado, 25 de julio de 2009
miércoles, 22 de julio de 2009
martes, 24 de febrero de 2009
Rodolfo Hinostroza y el libro de José Miguel Oviedo
En el último Dominical de El Comercio, aparece un artículo del poeta Rodolfo Hinostroza sobre “La poesía del Siglo XX en el Perú”, antología preparada por José Miguel Oviedo, el crítico tantas veces linchado por la fauna literaria peruana.Rodolfo Hinostroza (RH) trata desde un punto de vista personal el libro de Oviedo que recoge a 21 de nuestros grandes poetas “ampliamente conocidos por la crítica nacional e internacional que van desde José María Eguren hasta Rosella del Paolo, y abarca hasta 6 generaciones”.
RH cataloga de afortunada esta selección, recogidas “a través de notas bibliográfico-críticas que en general mantienen un juicio equilibrado y desprovisto de favoritismos”, con lo cual los quisquillosos respiraríamos tranquilos, pero una línea más abajo afirma que “aunque a veces una deficiente información sobre algunos poetas lo haga resbalar”.
Para deleite onírico de los peruanos, Hinostroza afirma que la poesía peruana es en conjunto es la mejor en el ámbito latinoamericano, “la más rica, la más moderna, la más exigente y variada” que se ha producido por estas tierras subdesarrolladas. Para darse dicho fenómeno literario en el Perú, Hinostroza plantea una tesis en la que resalta nuestra continua tradición literaria que no sufrió tanto de represiones, exilios, revoluciones, dictaduras y demás estragos propios de América Latina en los últimos cien años.
Hinostroza afirma que nuestra continuidad nos ha dado los poetas que actualmente nos representan, poetas con “una poderosa continuidad de la expresión poética que fue pasando de generación en generación”, pese a que cada generación renegó de la anterior, “algunos polemizan, arman pequeños escándalos y ocasionalmente se agarran a patadas, pero después se reconcilian, reconocen, y se mantiene la unidad en la diferencia que siempre nos ha caracterizado”. (Ya quisiera ver a Alonso Cueto abrazando a Oswaldo Reynoso en un bar de Quilca; o Iván Thays chupando dos chelas en el bar Don Lucho con Los Poetas del Asfalto).
Respecto al estado, Hinostroza le da de taquito a la desidia del gobierno que no se preocupa por sus poetas. No hay premios internacionales que resalten la memoria de César Vallejo, como sí existe el premio chileno Pablo Neruda, o el premio argentino Jorge Luis Borges; no existen subvenciones económicas para los autores; no hay becas; no hay Ministerio de Cultura y, en resumidas cuentas, no hay ese estímulo que sí existe en otros países que valoran el aporte de los artistas dentro de la sociedad. Si Vallejo estaría vivo, seguro igual se moriría de hambre.
jueves, 8 de enero de 2009
El enigma de París
El enigma de Paris, de Pablo De Santis, novela catalogada dentro del thriller policial, no es otra cosa que una apología al enigma en el más puro de sus estados. Y para ello los doce detectives, los mejores del mundo, han decidido revelar el razonamiento que los llevó a desvelar el enigma a lo largo de sus carreras. Decidiendo que el mejor lugar para hacerlo, es en la gran exposición universal de París, en 1889. Donde todas las maravillas del saber humano se dan cita bajo una novedosa torre de hierro, que representa la luz que espanta la oscuridad de lo oculto.Sin embargo dicha reunión se verá afectada con el asesinato de uno de los doce, iniciándose lo que pareciera ser el comienzo de una serie de asesinatos aislados, pero que en realidad guardan una relación entre sí. Una lucha que no solo se librará por descubrir al verdadero asesino, sino para sobrevivir a las intrigas que rodea aquel enigma que pareciera desquebrajar los cimientos de aquel club selecto. Todo ello ante la atenta mirada de Sigmundo Salvatrio, el enviado del detective Argentino Renato Craig, quien se encargará de revelar la delgada línea que separa el bien del mal.
Sin lugar a dudas, un merecido primer lugar, y una lectura obligada para los amantes de este género. (Lumaca)
miércoles, 12 de noviembre de 2008
El Anticristo de Nietzsche
RECOMENDACIÓN IMPUESTA(Recomendación a la manera de algunos padres cuando recomiendan qué carrera estudiar)
Sentía haber hecho el Grande Descubrimiento (algo así como Einstein con su teoría de la relatividad o Luk enterándose que Dark Vaider era su padre), tenía en mis manos el libro que me sacó de mi infancia mental. Tenía en mi poder un libro que hacia posible que una madre mirara a su hijo como un “apestado”. YO –de nuevo jodiendo- había leído un libro que realmente valía la pena. Al carajo con los libritos que tratan de aconsejarte, al carajo esas pajolerillas romanticotas con final feliz y colorín colorao (¡Viva Fleschman!, la levadura)… mandé a la basura a tanto Cohelo, a tanto Cuatémoc, a tanto queso robado, a tanta basura que no busca cambiar nada. Nietzsche y su Anticristo fue para mí un poco de libertad para mi espíritu (que ya para entonces quería empezar a volar). ¿Que de qué trata el libro?, ¿cuál es su estructura?, ¿cuál es el mensaje?, ¿qué tipo de lenguaje encontramos?, ¿y esas cositas en palabras que ponen siempre en los artículos de periódico?… Lean el libro, de eso se trata. Y a volar todo el mundo –como dice Cerati o tomándose un Toro Rojo mientras escucho “The Flower of Carnage” viendo imágenes de destrucción a lo terminéitor sentado frente a esta computadora que no es mía–.
Postdata:
Para los humanos audiovisuales: “tal vez por error o por no tener nada qué hacer o porque la figurita de la portada les gustó, pueden leer esto que escribo sentado; deben saber que lo hice pensando en ustedes. Y, como dije al principio, están obligados a leer o se me van la mierda”. ¡Viva Nietzsche!
miércoles, 22 de octubre de 2008
Literatura para onanistas: El negro incienso de la palabra
Texto: Alejandro MautinoUno de los atractivos de la vida literaria es la recomendación y el diálogo acerca de un texto literario, esto permite descubrir, imaginar otras creaciones, permite además divagar en la atmósfera táctil del misterio y dilucidar sus secuelas exorbitadas de masturbación mental y el goce de la mente al atravesar las líneas discursivas que ésta conlleva.
Uno de los temas interesantes de la humanidad en su proceso evolutivo, ha sido la sexualidad, algunos textos que se pueden recomendar podrían ser los siguientes:
Madame Edwarda. Suele ser un dilema entre el decir y el querer decir entre lo dicho y lo posible, entre el tacto y la imaginación, entre lo estúpido y lo diáfano. Madame Edwarda es una novela corta del genial filósofo francés George Bataille, quien con un apoteósico talento narrativo circunscribe el tema burdélico en la trama melodramática de un personaje estulto que al mismo tiempo goza de ello. La trama narrativa empieza con un personaje y su repentino encuentro con madame Edwarda, la puta más linda y genial, convertida sin embargo, en esquizofrénica y desorbitada.
Una encrucijada de palabras, gemidos, sudor, ojerosos ruidos envuelven a esta novela negra en la más exquisita lectura, y el goce del cerebro al porfiarse de estos pensamientos; sin duda, es uno de los libros que me ha devuelto ese misticismo entre la moral y la no moral.
De otro lado, también son recomendables las novelas de suma importancia para aquellos jóvenes escritores que se inician en la creación de novelas o cuentos con temática erótica, las lecturas de los textos: Las 120 jornadas de sodoma o Filosofía del tocador del Marqués de Sade, asimismo Las Edades de Lulú de Almudena Grandes, La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, Luna Caliente de Mempo Giardinelli, La máquina de Follar o Una linda historia de amor de Charles Bukowski, Eva Luna de Isabel Allende, Un corazón Bajo la Sotana de Arthur Rimbaud (pensamiento pervertido erótico-humor negro), entre otras más…
Indudablemente tal vez hayan muchos más textos que aborden estos temas, pero los que he podido leer por este minúsculo tiempo son los citados líneas arriba, aborda como ya lo mencioné antes temas extrínsecos como la sexualidad liberal, restricciones sociales, el pudor, el deseo, el desenfreno, el clímax lingual, las fricciones corpóreas, la moral, las buenas costumbres del cuerpo y de la urbanidad, que de algún modo llaman la atención y más que la atención llaman a dejar el camino libre del naufragio de la imaginación a lo más sórdido de los lívidos y convirtiendo el cerebro en el más vehemente y exquisito laboratorio de Orgiología.
miércoles, 15 de octubre de 2008
Recomendando música
Texto de César CuevaSiguiendo la idea de recomendar música, me veo en una gran disyuntiva, ya que me agrada desde el Uchpa hasta Björk. La situación es dependiendo de la etapa o momento que te toque vivir. Personalmente siempre recurro a una canción llamada "What it Takes" de Aerosmith, la cual nos hace recordar lo tan mundano que somos los humanos al caerse al abismo por una mujer, y ¡vaya! que las tonalidades de la voz de su cantante con el guitarreo hacen una combinación perfecta.
La segunda recomendación, a mi criterio, es una canción de Joaquin Sabina llamada "Y sin embargo", donde un joven y no tan joven como cualquiera de nosotros declara honestamente a su fémina que cuando duerme sólo, sueña con ella, y cuando duerme con ella piensa en las demás; para mayor abundamiento, explica que existen bailes sin orquesta; simplemente ¡locazo!Para dejar el ánimo del desgarro y del sufrimiento, siempre que necesito tomar fuerzas para algo, no me queda otra que recurrir a una salsa tan movida de Héctor Lavoe "El rey de la Puntualidad", claro, todos me putean por llegar tarde, mal endémico de los peruanos, pero no van a negar que siempre la hacemos linda y al final los apapachos en los trabajos son ya como el pan de cada día… "La cosa no es que llegue tarde sino que ustedes vienen muy temprano".(C.C.)



