miércoles, 12 de noviembre de 2008

El Anticristo de Nietzsche

RECOMENDACIÓN IMPUESTA
(Recomendación a la manera de algunos padres cuando recomiendan qué carrera estudiar)

Texto de Joel Córdova Rojas

Me tocó la difícil tarea de recomendarles un libro. Y como eso de la recomendada es pura pérdida de tiempo (los tristes humanos nunca hacen caso a recomendaciones sensatas). Me siento obligado a utilizar la violencia: “Van a leer El Anticristo o se van a la mierda”. Así. Como a ustedes les gusta que se les pida algo para hacerlo. Con fuerza. Porque esto de leer es cosa seria, señores. Porque como ustedes no se dan cuenta (ya que siempre son sus “ustedes”, sus “yos”, sus “vidas”, sus “penas”, sus “huadas”, sus etcéteras), alguien debe recordarles que cada vez estamos más cerca del colapso ambiental y humano (término arcaico que alguna vez importó). Porque en mayor cantidad nos dejamos seducir por ese objeto casi cuadrado que por lo general solo emite basura y digerimos muy a gusto, muy a ritmo de reggetón, muy a muymuy en medio del pan del desayuno o como el arroz infaltable del almuerzo.

El Anticristo (maldición contra el cristianismo). Léanlo. Tal vez sus vidas cambien como la mía… Y como para motivarlos les contaré mi experiencia con ese libro: Tenía 17 años cuando escuché por primera vez el nombre de “Nich” (así) por los pasillos de la universidad conversando con dos compañeros sobre las posibilidades que tenemos de ayudar y ser autosuficientes, entonces uno de ellos a manera de burla profirió: “oe, tú estás como Nich, que dijo: Dios ha muerto, pero no importa, acá estoy yo”. Quedé sorprendido por la frase, jamás pensé que existiera alguien capaz de retar a Dios; es más, querer ocupar el lugar de Dios. Pues claro, yo aún era un muchacho con miedo de Dios, que recién empezaba en ese mundo de libros para leer. Sinceramente para mí fue algo admirable. Y así empecé mi búsqueda del hombre que fue capaz de decir semejante cosa. Descubrí que su nombre completo era Friedrich Nietzsche, era alemán y se creía el genio entre los genios y murió loco y lo que ansiaba era una superación del hombre y fue el eje central de todo el pensamiento del siglo XX.

La lectura del libro –repito- me cambió totalmente, ya no volví a pensar igual. Porque después de haber leído quise comentarle a mi madre (a la que yo digo “viejita”) sobre las ideas del libro. Empecé con eso de que el cristianismo es un mal que debe ser quitado de la humanidad y las razones para considerarlo así… entonces ella me miró como se miran a esos bichos raros que merecen ser roseados con un insecticida y dijo que Nietzsche y yo nos quemaremos en el quinto infierno y que de ahí en adelante Nietzsche me diera de comer, Nietzsche me pagara los estudios, Nietzsche sea mi familia y que yo (yo, yooo!!!, su hijo) soy un desgraciado por hablar mal de Dios, de su Dios al que ella quiere y respeta bastante. Estuvo tres días sin hablarme, al final creo que le di pena (después de todo YO –jodiendo otra vez- era su hijo) y me empezó a dar de comer alcanzándome el plato con un palo para no tener contacto directo conmigo (esto último es exageración).

Sentía haber hecho el Grande Descubrimiento (algo así como Einstein con su teoría de la relatividad o Luk enterándose que Dark Vaider era su padre), tenía en mis manos el libro que me sacó de mi infancia mental. Tenía en mi poder un libro que hacia posible que una madre mirara a su hijo como un “apestado”. YO –de nuevo jodiendo- había leído un libro que realmente valía la pena. Al carajo con los libritos que tratan de aconsejarte, al carajo esas pajolerillas romanticotas con final feliz y colorín colorao (¡Viva Fleschman!, la levadura)… mandé a la basura a tanto Cohelo, a tanto Cuatémoc, a tanto queso robado, a tanta basura que no busca cambiar nada. Nietzsche y su Anticristo fue para mí un poco de libertad para mi espíritu (que ya para entonces quería empezar a volar). ¿Que de qué trata el libro?, ¿cuál es su estructura?, ¿cuál es el mensaje?, ¿qué tipo de lenguaje encontramos?, ¿y esas cositas en palabras que ponen siempre en los artículos de periódico?… Lean el libro, de eso se trata. Y a volar todo el mundo –como dice Cerati o tomándose un Toro Rojo mientras escucho “The Flower of Carnage” viendo imágenes de destrucción a lo terminéitor sentado frente a esta computadora que no es mía–.

Postdata:
Para los humanos audiovisuales: “tal vez por error o por no tener nada qué hacer o porque la figurita de la portada les gustó, pueden leer esto que escribo sentado; deben saber que lo hice pensando en ustedes. Y, como dije al principio, están obligados a leer o se me van la mierda”. ¡Viva Nietzsche!

miércoles, 22 de octubre de 2008

Literatura para onanistas: El negro incienso de la palabra

Texto: Alejandro Mautino

Uno de los atractivos de la vida literaria es la recomendación y el diálogo acerca de un texto literario, esto permite descubrir, imaginar otras creaciones, permite además divagar en la atmósfera táctil del misterio y dilucidar sus secuelas exorbitadas de masturbación mental y el goce de la mente al atravesar las líneas discursivas que ésta conlleva.

Uno de los temas interesantes de la humanidad en su proceso evolutivo, ha sido la sexualidad, algunos textos que se pueden recomendar podrían ser los siguientes:
Madame Edwarda. Suele ser un dilema entre el decir y el querer decir entre lo dicho y lo posible, entre el tacto y la imaginación, entre lo estúpido y lo diáfano. Madame Edwarda es una novela corta del genial filósofo francés George Bataille, quien con un apoteósico talento narrativo circunscribe el tema burdélico en la trama melodramática de un personaje estulto que al mismo tiempo goza de ello. La trama narrativa empieza con un personaje y su repentino encuentro con madame Edwarda, la puta más linda y genial, convertida sin embargo, en esquizofrénica y desorbitada.

Una encrucijada de palabras, gemidos, sudor, ojerosos ruidos envuelven a esta novela negra en la más exquisita lectura, y el goce del cerebro al porfiarse de estos pensamientos; sin duda, es uno de los libros que me ha devuelto ese misticismo entre la moral y la no moral.

De otro lado, también son recomendables las novelas de suma importancia para aquellos jóvenes escritores que se inician en la creación de novelas o cuentos con temática erótica, las lecturas de los textos: Las 120 jornadas de sodoma o Filosofía del tocador del Marqués de Sade, asimismo Las Edades de Lulú de Almudena Grandes, La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, Luna Caliente de Mempo Giardinelli, La máquina de Follar o Una linda historia de amor de Charles Bukowski, Eva Luna de Isabel Allende, Un corazón Bajo la Sotana de Arthur Rimbaud (pensamiento pervertido erótico-humor negro), entre otras más…

Indudablemente tal vez hayan muchos más textos que aborden estos temas, pero los que he podido leer por este minúsculo tiempo son los citados líneas arriba, aborda como ya lo mencioné antes temas extrínsecos como la sexualidad liberal, restricciones sociales, el pudor, el deseo, el desenfreno, el clímax lingual, las fricciones corpóreas, la moral, las buenas costumbres del cuerpo y de la urbanidad, que de algún modo llaman la atención y más que la atención llaman a dejar el camino libre del naufragio de la imaginación a lo más sórdido de los lívidos y convirtiendo el cerebro en el más vehemente y exquisito laboratorio de Orgiología.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Recomendando música

Texto de César Cueva

Siguiendo la idea de recomendar música, me veo en una gran disyuntiva, ya que me agrada desde el Uchpa hasta Björk. La situación es dependiendo de la etapa o momento que te toque vivir. Personalmente siempre recurro a una canción llamada "What it Takes" de Aerosmith, la cual nos hace recordar lo tan mundano que somos los humanos al caerse al abismo por una mujer, y ¡vaya! que las tonalidades de la voz de su cantante con el guitarreo hacen una combinación perfecta.
La segunda recomendación, a mi criterio, es una canción de Joaquin Sabina llamada "Y sin embargo", donde un joven y no tan joven como cualquiera de nosotros declara honestamente a su fémina que cuando duerme sólo, sueña con ella, y cuando duerme con ella piensa en las demás; para mayor abundamiento, explica que existen bailes sin orquesta; simplemente ¡locazo!Para dejar el ánimo del desgarro y del sufrimiento, siempre que necesito tomar fuerzas para algo, no me queda otra que recurrir a una salsa tan movida de Héctor Lavoe "El rey de la Puntualidad", claro, todos me putean por llegar tarde, mal endémico de los peruanos, pero no van a negar que siempre la hacemos linda y al final los apapachos en los trabajos son ya como el pan de cada día… "La cosa no es que llegue tarde sino que ustedes vienen muy temprano".(C.C.)